jueves, 4 de diciembre de 2014

España y su actual coyuntura

Hace unos días mi padre me preguntó que cómo veía a España. Pues he aquí, para el que lo quiera leer, mi percepción de la actual situación en la madre patria.

Pecaría de superficial al decir que ‘la irrupción de Podemos lo ha cambiado todo’, aunque esto sea en parte cierto. A primera vista, las encuestas parecen dibujar un parlamento muy fragmentado a partir de las elecciones generales del año que viene y, aunque Podemos esté de primero en las encuestas, a día de hoy éstas no le dan más de un 26-27% de intención de voto. Esto imposibilitaría un gobierno de dicho partido ya que, al ser casi la totalidad de su programa es una declaración de guerra al sistema democrático (al que ni siquiera reconocen como tal, sino que le llaman “El régimen del ‘78”), cualquier pacto con partidos que no signifique una rendición absoluta de éstos a su programa es prácticamente imposible. Esta situación, que en sistemas presidencialistas como los latinoamericanos no significaría problema alguno para ellos porque los jefes del gobierno son elegidos directamente por la gente, en una democracia parlamentaria representa su principal talón de Aquiles ya que es el Congreso quien elige al presidente y, por tanto, tiene que haber una mayoría de diputados que voten “sí” cuando se proponga un candidato a la Presidencia del Gobierno. Esto, añadido al hecho de que la gente se empieza a percatar de que muchas propuestas de este nuevo partido son irrealizables y que, por tanto, Pablo Iglesias podría estar usando la vieja táctica de ganar en base al “voto castigo” en vez de hacer propuestas sólidas, puede significar un serio obstáculo para esta nueva formación. Aun así, en el poco tiempo que tienen andando, Podemos ya ha demostrado que sabe ganarse a la gente…cosa que los dos partidos principales no han sabido hacer desde hace ya muchos años.

En el otro extremo del espectro político se encuentra el Partido Popular (PP), cuya postura inmovilista tanto en las cuestiones sociales como en las tensiones territoriales que han explotado durante esta legislatura hace pensar a cualquiera que el líder de dicho partido, el presidente Mariano Rajoy, no sabe qué hacer más allá de atender a su obligación de cumplir y hacer cumplir la constitución. El Sr. Rajoy no ha querido ver que la mejor defensa que puede hacer de la constitución es reformarla, no solamente para actualizarla a los nuevos tiempos sino también para que los españoles le puedan volver a dar un baño de legitimidad en las urnas. Legitimidad que serviría para pararle los pies tanto a secesionistas como a comunistas, ya que, con exactamente el mismo argumento ("hace mucho tiempo que se votó la constitución"), los primeros quieren echarla a la basura directamente y los segundos llamar a una "Asamblea Constituyente" aplicando el libretico que ya nos conocemos muy bien en América Latina gracias a Chávez (1999), Evo Morales (2005) y Rafael Correa (2008) cuando usaron dicho mecanismo para hacerse constituciones a su medida. 

El Sr. Rajoy se juega todo a una sola carta: su defensa de lo que él llama la "recuperación económica”. El problema es que aún hay demasiada gente que no siente la recuperación, principalmente porque el desempleo está en el mismo nivel que cuando empezó la legislatura. El principal logro económico de este gobierno ha sido evitar la quiebra del Estado, que aunque no sea poco, es insuficiente. Sus reformas, muy acompañadas de recortes en el gasto público, poco se han esforzado en recortar el alto costo de hacer negocios en España más allá del laboral. Los costos legales, energéticos y los largos procedimientos burocráticos siguen siendo un lastre que ni siquiera se ha intentado tocar. Pero este tema da para un artículo aparte. 

En cuanto a las tensiones con los nacionalistas catalanes, es bastante lamentable que ante la opinión pública nacional e internacional estén quedando como demócratas aquellos que defienden que el futuro de España no lo deciden todos los españoles sino sólo una parte de ellos. ¿O es que a caso algo tan fundamental como la disolubilidad o no de una nación no debe ser decidida por los ciudadanos de dicha nación? El sólo hecho de que los secesionistas hayan logrado quedar como 'los demócratas' cuando defienden que la mayoría de los españoles no tienen derecho a decidir su futuro como país, revela una incapacidad comunicativa por parte del ejecutivo central impropia de alguien cuyo trabajo consiste, al menos en un 50%, en saber comunicar.

Esta es mi visión, muy resumida, de lo que ocurre en España. Un escenario en el que el debate lo protagonizan el PP y Podemos, con el otrora hegemónico Partido Socialista Obrero Español sumergido desde hace años en una crisis de identidad que poco a poco los está llevando a la irrelevancia política. Entre esta fatal elección entre PP o Podemos, empieza a surgir una tercera vía protagonizada por otro partido nuevo, Ciudadanos (C’s), que seguramente dará de qué hablar durante los próximos meses. Pero de eso ya escribiré (o no) más adelante.


domingo, 12 de octubre de 2014

Tíguere, ¿tú no serás dominicano?

- Tíguere, ¿Tú eras venezolano o dominicano?- Con esa “pregunta” Melvin no solo daba el visto bueno a la música que ponía, sino que se sorprendía de la cantidad de artistas dominicanos que yo conocía. Días antes me había pasado lo mismo con Ana, con quien después de hablar un rato (también de música) me terminó preguntando “Che César, ¿seguro que eres venezolano? Con tus gustos musicales, parecés argentino”.

Es difícil de explicar, pero de donde yo vengo, hasta hace relativamente poco no importaba de donde venías. De mis fiestas de bachillerato la música que recuerdo es la de Chichi Peralta, Eddy Herrera (¿Quién no se acuerda de "A dormir juntitos"?), Olga Tañón, Calle Ciega y otros por el estilo. Sólo cuando Melvin me hizo esa pregunta, es que caí en cuenta de que no solo entre esos los venezolanos estaban en minoría, sino en todo el ámbito musical a mi alrededor. Mis bandas de rock (las no gringas) eran: Soda, Molotov, Los Decadentes, Los Cadillacs, Los Pericos…y por supuesto que nunca podían faltar Los Caramelos de Cianuro y Los Amigos Invisibles. En las fiestas de mis viejos, hasta el sol de hoy, se cantan las canciones que cada quien quiera cantar, sin importar si es un tango, una ranchera o un bolero...y ya ni hablar de la salsa: un género que ha tenido la virtud de ser reconocido como "nuestro" en casi todos los países del Caribe.

A través de la música viví desde muy pequeño lo que luego pude concientizar en Madrid y que ahora he podido comprobar viviendo en Asia y en el Medio Oriente: que en mi región, esa tierra que va desde el sur del río grande hasta la Tierra de Fuego y que bordea el Amazonas de norte a sur por el oeste, no existen los países. 

Cuando sientes que García Márquez describe cada rincón de tu ciudad cuando en verdad se está refiriendo a su pueblo en el país vecino, te das cuenta de que nuestras fronteras no solo son mentira, sino que son la perfecta definición de un sinsentido…y todo por una casualidad histórica.

Hoy se cumplen 522 años de esa casualidad histórica. 522 años desde el día en que un pirado llamado Cristóbal Colón se salvó de que lo echaran por la borda al oírse en sus barcos el tan esperado grito de “¡Tierra!”.  


Quizás la consecuencia más bonita de toda nuestra historia es nuestro presente. El de una región en la que se han mezclado razas hasta el punto de no saber qué responder cuando te preguntan si eres negro, blanco o indio. Para mí, ser hispano significa eso: tener un poco de todo, sentir un tango con la misma pasión con la que bailo salsa o merengue, el haber crecido cantando “Las mañanitas” de cumpleaños sin saber de dónde venía esa canción.

¡Feliz 12 de octubre a todos! Póngale en nombre que le quieran poner a este día. Al final, lo que importa es el sentimiento.

http://www.youtube.com/watch?v=UVf18QdL2jU

miércoles, 5 de marzo de 2014

La Situación



Retomo el blog después de 10 meses sin haber escrito. Lo hago, sobre todo, expresar mi opinión sobre la implosión que está viviendo Venezuela y para describirle, a quien quiera leerlo, un resumen de los factores que han hecho estallar esta rebelión.


¿Qué está pasando en Venezuela?

Todos tienen sus versiones de cómo ocurrieron los primeros sucesos. Unos denuncian complot y se basan en ello para usar la fuerza cueste lo que cueste, mientras que otros utilizan esa represión como discurso para decir que el gobierno ha perdido la poca legitimidad que tenía. Lo cierto es que, haya o no haya complot, no hace falta mucha conspiración para que en un país con la situación de Venezuela, cualquier cosa sirva de mecha que incendie al país entero.

Primero, lo primero. ¿A qué se refiere la gente con “la situación”? ¿Cuál es "la situación" previa a las protestas?. Para englobar mejor la descripción de la situación, he decidido dividirla en 3 pares: Situación económica, social y política.

1) Situación Económica:
En enero de este año el Banco Central de Venezuela (BCV) publica las cifras definitivas de inflación del país. Éstas confirman lo que ya se sabía en la calle: la existencia de una inflación descontrolada (56,2%) y una escasez de productos primarios no menos desdeñable (22%, según el mismo BCV). Este desplome del poder adquisitivo del bolívar (la moneda venezolana) se observa también al ver la evolución del tipo de cambio, en el que el bolívar pierde el 89% de su valor desde octubre de 2012 (cuando Chávez gana sus últimas elecciones) hasta hoy. En otras palabras, la impresión masiva de dinero (conocido académicamente como “aumento de la oferta monetaria”) por parte del BCV para financiar los gastos del gobierno, lo está pagando la sociedad venezolana a modo de lo que se conoce como “impuesto inflación”. Vale acotar que está muy bien pagar impuestos…pero una inflación así de desbocada es el impuesto más regresivo y más distorsionador que puede pagar una sociedad.

2) Situación Social:
El principal problema de los venezolanos, aquel que no solo reflejan todas las encuestas sino que se puede notar al hablar con la gente que vive ahí y al observar su manera de comportarse día a día, es el problema de la violencia. El Observatorio Venezolano de la Violencia (OVV), una ONG, contabilizó 24.763 muertes violentas sólo en 2013. Estas cifras pondrían a Venezuela no sólo como el país más violento de América Latina, sino que sus muertes violentas superarían a las de países como Afganistán o Irak. La respuesta del gobierno a este particular problema ha sido la negación del mismo y la descalificación directa hacia OVV, a quienes acusa de “hacer una guerra mediática contra el gobierno revolucionario”. Pero la duda sobre la cifra total de víctimas queda ahí, sobre todo porque desde el año 2002 no se publican cifras oficiales de asesinatos.

3) Situación Política:
Con una situación económica y social como esta, no sorprende que la situación política sea para menos. La dura represión contra las protestas estudiantiles que se iniciaron en el Estado Táchira y se expandieron por todo el país, la militarización de dicho Estado, el encarcelamiento de Leopoldo López y el total silenciamiento de los medios de comunicación, no son precisamente síntomas de un gobierno que lo tiene todo bajo control. Estas acciones del gobierno terminaron de unir a una oposición que al principio estaba dividida acerca de tomar la calle o no hacerlo. Por otro lado, han aparecido signos de fractura dentro del partido de gobierno, como las declaraciones de José G. Vielma Mora, Gobernador de Táchira (PSUV), en las que critica la represión contra las protestas, la militarización del Estado que gobierna y la represión contra los medios de comunicación.

Mi opinión
El cuadro es muy complejo, por decir lo menos. Las protestas no parecen tener fin, el desabastecimiento de productos de primera necesidad es cada vez más agudo y el desgaste de esta lucha se empieza a notar en ambos lados del espectro político. La oposición no tiene cómo aguantar mucho más tiempo en la calle y el gobierno tampoco puede permitirse que la situación en las calles del país sea la de hoy…sobre todo por las medidas económicas que más temprano que tarde se verá obligado a tomar. Además, esta situación lo que termina haciendo es agudizando los odios y la pobreza.

El presidente de la república ha hablado de paz…y ésta es necesaria. Pero para que el liderazgo opositor pueda venderle a su gente (sobre todo a sus seguidores más jóvenes, que son quienes lideran las protestas) la idea de abandonar la calle, el gobierno tiene que hacer algún gesto. Repetir cien veces la palabra paz mientras a la vez se siguen encarcelando a estudiantes es, cuando menos, contradictorio. El país necesita desesperadamente que ambas partes se sienten a negociar. Una solución negociada es posible, sólo requiere que las partes estén a la altura.