miércoles, 3 de noviembre de 2010

Venezuela y la CAN (3)

Situación actual de la CAN y retos para el futuro.


A pesar de todo lo que se avanzó en términos de integración desde finales de los ’80 hasta 1999, el rebrote de fuertes divisiones ideológicas no sólo nos ha llevado a salirnos de la CAN sino que ha puesto en jaque todo el sistema de integración andino. La firma de Tratados de Libre Comercio (TLC) con EEUU por parte de Perú y de Colombia (aunque sólo haya sido ratificado el de Perú) ha puesto en peligro a la unión aduanera al romper el arancel externo común. De la misma manera, Bolivia ha estado desarrollando una política comercial propia al margen del resto de la CAN, hecho que también amenaza a la unión aduanera.

Vistas las ventajas del proceso de integración andino en contraste con los demás, hay que destacar que el obstáculo más importante es el mencionado en el párrafo anterior: La fuerte división ideológica actual. Por un lado, Perú y Colombia están decididos a abrir sus mercados al mundo y, por el otro, Ecuador y Bolivia ven en la apertura una amenaza a sus precarias industrias y sostienen que el libre comercio con grandes países o bloques de países los perjudicará. Ambas posiciones pueden parecer, en apariencia, irreconciliables. Digo en apariencia porque si se toma en cuenta que el fin último de ambas posturas es crear empleos y bienestar material en su población (que unos sostienen que se logra mediante la exportación a los grandes mercados mundiales y otros afirman que se logra mediante la “autosuficiencia” o autarquía), se pueden empezar a buscar puntos en común, los cuales pueden servir de base para empezar a superar estas diferencias ideológicas que tanto daño nos hacen.

De nada sirve ser parte de un proceso de integración si en la práctica vamos a seguir negociando las cosas importantes como un país pequeño en vez de hacerlo como gran bloque de países. El poder de negociación que ganamos como bloque es inmenso: No es lo mismo sentarse en una mesa de negociación representando a un mercado de 28 millones de personas (como es el caso de Venezuela) que sentarse en la misma mesa representando a un mercado de 128 millones de personas (población estimada de los países miembros de la C.A.N. + Venezuela).

Por tanto, tanto los países aperturistas como los que no lo son tienen que entender que si cada uno va por su lado, mal vamos. Es poco lo que puede ganar Perú firmando un TLC con, digamos, China. También es poco lo que puede hacer si China o EEUU incumplen las condiciones de su TLC. En cambio, es mucho más factible que en un tratado comercial con un país grande o con la UE se logren mejores acuerdos para nuestros productores y consumidores y, además, se hagan cumplir las cláusulas de dichos acuerdos.

Pero para construir un bloque de tal naturaleza (y que este perdure en el tiempo) debemos empezar a aceptar a los otros gobiernos tal y como son, sean de derecha o de izquierda (o de alguno de los extremos) y dialogar en base a cuestiones prácticas. ¿O vamos a seguir creyendo que le podemos imponer un gobierno (o una ideología) a un país hermano sin que haya consecuencias perjudiciales para la integración?

3 comentarios:

José Ramón Morales Arilla dijo...

Creo q el argumento de integración secuencial(primero vecinos, luego el mundo) no se fundamenta en la Autosuficiencia, sino en la capacidad de desarrollar economías de escala antes de competir contra el mundo sin tener q caer en subsidio y fomento (q es contrario a los acuerdos del WTO y puede ser dificil de revertir por razones políticas).

El problema es la indisciplina y la credibilidad. Si el gobierno de Japón dice q va a bajar los aranceles en 3 años así q ponganse las pilas, no es lo mismo a q si lo dice el gobierno de Ecuador o los gobiernos de la CAN. Es vital desarrollar credibilidad para q los acuerdos de la CAN no se rompan cuando toque integrarse con el mundo.

Excelente iniciativa pana! Un abrazo.

Lu dijo...

Creo que tu razonamiento es muy bueno. El poder de negociacion para el bienestar comun se hace mucho mayor en una organizacion que defienda los intereses comunes de varias naciones. Por eso la Union Europea y Mercosur, como tu has dicho. Pero, tambien como has dicho, el gran escollo son las diferencias ideologicas, sobre todo cuando hay gobiernos radicales que no manejan la negociacion.

César A. Sánchez Alvaray dijo...

Moncho, yo creo que la credibilidad sí que es un problema hoy, pero también creo que si internamente cumpliéramos los tratados que tenemos con nuestros vecinos pues esa credibilidad en los mercados la iríamos ganando poco a poco. Imagina que antes de que los gobiernos de la CAN digan que van a bajar los aranceles al exterior, han cumplido con sus tratados de una manera satisfactoria (esto es, sin violar ninguno de ellos). No haría eso que nuestros países ganen credibilidad tanto a nivel colectivo (CAN) como a nivel individual?.

Muy de acuerdo contigo, tía. Por eso es que lo primero es salir del actual gobierno, porque con eso empezarían a desaparecer las diferencias ideológicas.

Gracias por sus comentarios!!