miércoles, 24 de abril de 2013

Un gigante de pies de barro


A estas alturas está todo muy claro. Al igual que el Rey Pirro, Maduro ha ganado la batalla pero a un costo tan elevado que le ha puesto en jaque la guerra entera. Con el anuncio de hacerle auditoría al resto de las cajas justo mientras la UNASUR estaba reunida, el CNE le dio a Maduro el baño de legitimidad que necesitaba desesperadamente. No solo logró que el bloque reconociera a Maduro, cosa que era fácilmente predecible, sino que con esa movida se logró que EEUU suavizara su amenaza de no reconocer al nuevo gobierno, añadiendo que “a pesar de todo, desean mejorar las relaciones” con Venezuela. Todo esto sólo con la promesa de “auditar”…ni siquiera especificando lo que para ellos significa auditar.

El hecho de que el gobierno se haya sentido tan amenazado (hasta el punto de expulsar de facto a toda la oposición en el parlamento) por unas cuantas manifestaciones y constantes cacerolazos, no hace sino confirmar que este gobierno es un gigante con pies de barro. Su fortaleza radica en el dominio de las Fuerzas Armadas y de los grupos paramilitares. Su principal debilidad es que el apoyo popular que aún les queda no es de ellos: era de Chávez.

Al no tener ellos un apoyo popular tan sólido, se les hará muy difícil tomar las decisiones económicas que han venido postergando desde hace ya varios años. La deuda pública ya no se puede seguir ignorando, el déficit del año pasado fue del 8,5% del PIB (o de $31.764.500.000) aproximadamente y, sin un aumento inmediato de los precios petroleros, habrá que tomar decisiones difíciles.

¿Cuáles son algunas opciones que tiene el chavismo para arreglar sus cuentas?

1) Devaluar otra vez, con todo el costo político que ello implica, podría parecer la solución más fácil si no fuera porque ya este año hicieron una devaluación y ni así lograron bajar el precio del mercado negro. Una segunda devaluación en un mismo año, después de unas elecciones altamente cuestionadas y un país extremadamente polarizado, puede ser una movida suicida.

2) Dejar de darle 100.000 barriles diarios gratis al gobierno cubano. Una simple multiplicación nos puede hacer una idea de lo que esto significa: con el precio del petróleo a 89$/barril (precio sobre el que ha fluctuado el West Texas desde diciembre 2011), nos da que, mensualmente, este “regalito” a los Castro le cuesta al Estado venezolano unos $178.000.000…nada despreciable en tiempos de escasez. La dificultad de tomar esta medida es el hecho de que la dictadura cubana es la principal partidaria de Nicolás Maduro dentro del chavismo y, dicen algunos, la única razón por la que ha sido él el candidato del PSUV (ya se ha visto que no es candidato por carisma o inteligencia)…así que es bastante improbable que el presidente actual le cierre el grifo a sus principales aliados.

3) Subir la gasolina. Esta medida sí es muy probable que se tome. Según el especialista del IESA, Pedro Luis Rodríguez, para cubrir el precio de lo que cuesta producir un litro de gasolina habría que aumentar su precio en un 900%. El gobierno es consciente del costo político que tiene esta medida pero, dada la magnitud del agujero fiscal y tomando en cuenta que al parecer las otras medidas tienen un costo político aún mayor, es probable que se decidan a aumentar el precio de la gasolina…aunque muy difícilmente lo hagan en la magnitud que sugiere el Sr. Rodríguez.


Mi opinión
“Se cayó el viaducto. ¡Qué felices deben estar en la oposición!” fue la primera frase del discurso de Chávez el día en que quedó inutilizado el antiguo viaducto de la autopista Caracas-La Guaira por una evidente falta de mantenimiento de su gobierno. Al hacer ver a los otros como “los monstruos que se alegran de que el país vaya mal”, el gobierno se quitaba de esa manera buena parte del costo político de su mala gestión.

Dentro de esa misma lógica, en los últimos días hemos visto cómo “se queman” centros de salud y la culpable automática, en todos los medios de comunicación (con la sola excepción de Globovisión), es la oposición. El PSUV tratará de que la mayor parte del costo político recaiga sobre la MUD y, en concreto, sobre Capriles. Para ello dispone de absolutamente todas las instituciones del Estado y de todos los medios de comunicación salvo uno (que al parecer caerá pronto).

Capriles y la MUD tienen una labor titánica por delante: demostrar ante el país y el mundo (porque está claro que ante el TSJ o el CNE no importa lo que se demuestre, siempre el PSUV tendrá la razón) que las elecciones del 14 de abril de 2013 fueron fraudulentas y que, por lo tanto, el gobierno de Maduro es ilegítimo. El gobierno les echará la culpa de todos los males del país. Pero si, junto con la situación económica, la gran mayoría del país y de la comunidad internacional se entera bien de lo que pasó el pasado 14 de abril...las cosas pueden cambiar radicalmente. Lo único que puede detener todo este proceso político es que Capriles se vaya del país. No sorprende entonces que lo estén amenazando con la cárcel.

martes, 5 de marzo de 2013

¿Adiós al euro?


Es increíble que la receta de alguien para salir de una crisis económica sea "súbele los impuestos a la gente". Pues, aunque parezca increíble, es lo que ha hecho a día de hoy la capital europea al "recomendarle" a España que suba aún más el IVA. Esto, juntado con las elecciones italianas del pasado domingo 24/02/13, hace que uno se pregunte si de verdad el peor momento del euro ya pasó.

El hecho de que se haya evitado el colapso porque los países acreedores están dispuestos, de momento, a soportar el costo necesario para mantener a los deudores en el conjunto de la moneda única, no implica que el riesgo de implosión del euro haya desaparecido.

Hay cierto nivel de hastío en la población de los países “periféricos” que ven que después de 4 años de crisis y 3 de austeridad, no sólo nada ha avanzado sino que la crisis (para ellos) sigue agravándose. Es comprensible que se pierda la ilusión en un proyecto cuya única oferta a los jóvenes para progresar es “vete de tu país”.

En Europa no se ha dado una movilidad laboral interna lo suficientemente significativa como para atenuar los efectos de la crisis laboral y tampoco se ha creado un sistema permanente de transferencias de Estados ricos a Estados menos ricos que sirvan de colchón a los países a los que se le ha impuesto bajar el déficit público desde alrededor del 11-13% hasta casi 0%. Robert Mundell, creador de la teoría de zonas monetarias óptimas, hablaba de cuatro condiciones que tienen que cumplirse para que una región pudiera tener una moneda única y que ésta fuera estable y viable:  

 1) Libre movilidad de trabajo
 2) Mecanismo de transferencias fiscales
 3) Libre movilidad de capital, flexibilidad de precios y salarios.
 4) Ciclos económicos similares.

En este artículo me concentraré en los primeros dos aspectos.

Muchos son los motivos por los que la gente no se mueve dentro de Europa tanto como lo hace dentro de los EEUU. Las barreras culturales (idioma y costumbres) y los costes de transacción e información a la hora de migrar son los desincentivos más grandes a moverse de un país a otro, aunque en el país de llegada sigan siendo “ciudadanos europeos”.

Esta disfuncionalidad en el mercado laboral es bastante complicada ya que las barreras culturales son barreras naturales, es decir, no las crea ningún gobierno sino que están ahí y por sí solas constituyen un obstáculo a la integración del mercado laboral europeo. Esto haría más urgente realizar políticas públicas que disminuyan los costos de transacción e información que implica mudarse de un país a otro, pero los Estados no se han esforzado en promover la movilidad interna europea porque la ven como algo negativo. Países de llegada como Gran Bretaña y países de salida como España resienten del flujo de inmigrantes y de emigrantes respectivamente. Unos porque ven la inmigración como una carga y otros porque ven a la emigración como “fuga de cerebros”. Como consecuencia, solo se reubican de localidad, región o país unos pocos. 

Al no haber en la práctica esta libre movilidad de trabajo (1era condición de Mundell), otra manera en la que pudiera funcionar la unión monetaria es vía transferencias de Estados más ricos a Estados más pobres. Esta vía no ha sido descartada del todo por Alemania (principal país acreedor) pero como condición a dicha unificación fiscal (vía transferencias directas permanentes o vía eurobonos) han puesto que debe realizarse una unificación política. Cosa que implicaría un Tesoro Común Europeo, un ministerio de economía europeo o simplemente una Comisión Europea con muchos más poderes pero que, en contrapartida, sea electa por todos los europeos (una especie de gobierno federal de la UE).

La propuesta de unificación política tiene mucho sentido pero se ha encontrado con la oposición frontal de Francia y del resto de los países de la zona euro (y aún más fuertemente se han opuesto los 10 Estados que están fuera del euro) porque esto implicaría la cesión final de soberanía a Bruselas. Cuando ya no se controla la política fiscal, no se controla nada. Hasta los ejércitos y la política exterior acabarían siendo unificadas si esto se diera. Sería acabóse de las naciones europeas por una nueva entidad política llamada Europa. Uno se pregunta ¿Y cuál es el problema pues?. La respuesta es que los nacionalismos europeos siguen muy vivos como para rendirse ante una entidad común. Si hasta España y Gran Bretaña tienen problemas para aplicar políticas redistributivas entre sus regiones, es difícil imaginar funcionando a un gobierno federal europeo. Por esto, la 2da condición de las mencionadas arriba tampoco se cumple.

Lógicamente esto está llevando a que los ciclos económicos sean totalmente distintos dentro de la zona monetaria (lo que rompe con la 4ta condición de Mundell). Es decir, sólo se cumple una sola de las 4 condiciones que tiene que tener una zona monetaria para que sea óptima y viable. En palabras llanas, el proyecto de unión monetaria no está funcionando por falta de voluntad política de hacerlo funcionar.

¿Entonces no hay solución? ¿Adiós al euro?. Pues al parecer, dado que nadie quiere salvarlo, lo que hace falta es hacerse las preguntas que se hizo el primer ministro británico, David Cameron, en su discurso el pasado 24 de enero: ¿Qué Europa quieren los europeos?. Cameron parece tenerlo muy claro al responder “somos una familia de naciones democráticas cuya base es el mercado único, no la moneda única”.

¿Está Europa dispuesta a abandonar sueños románticos y trabajar en base a la realidad?

Discurso completo de David Cameron sobre la Unión Europea:

jueves, 28 de febrero de 2013

Determinantes del Crecimiento


“…este país (La Gran Colombia) caerá infaliblemente en manos de la multitud desenfrenada para después pasar a tiranuelos casi imperceptibles de todos los colores y razas…”

Aunque esta frase de Simón Bolívar puede parecer exageradamente dura, la verdad es que la calidad institucional iberoamericana es, de acuerdo a numerosos estudios, uno de los principales factores que han causado el que el desempeño económico de la región sea pobre.

Estos estudios resaltan, en mi opinión, una cuestión que es acertada: el fallo múltiple institucional. Con esto quiero decir que las instituciones nacionales han fallado sistemáticamente de varias maneras. Por un lado, no han protegido debidamente los derechos de propiedad. Por el otro, no han aplicado políticas comerciales o fiscales que favorezcan al crecimiento económico.

El primer punto (derechos de propiedad e imperio de la ley), ha perjudicado nuestro crecimiento económico a largo plazo porque, mientras persiste la incapacidad (o la falta de voluntad) de proteger no solo la propiedad sino de cumplir y hacer cumplir los contratos, se destruye el activo intangible más valioso que puede tener una economía: la confianza. Leandro Prados de la Escosura e Isabel Sanz-Villarroya, economistas de la Universidad Carlos III de Madrid, resaltan que, en el caso argentino, la decadencia de este país con respecto a Australia no habría comenzado sino hasta la década de los ’60. Sin embargo, esta decadencia se habría dado de todas maneras debido al segundo fallo que menciono anteriormente y que desarrollo a continuación.

La creencia en que el comercio nos dañaba porque nuestra relación de intercambio nos desfavorecía, se probó errada expost, de acuerdo a un estudio publicado por José De Gregorio y John Wha-Lee, economistas del Banco Central de Chile (2003). Esta tesis llevó a nuestros países a aplicar políticas de aislamiento comercial que fueron totalmente contraproducentes ya que no beneficiaron en nada a la Productividad Total de Factores al crear una serie de empresas poco competitivas y dependientes de la protección del gobierno para poder sobrevivir.

En mi opinión, aunque las instituciones son el factor más importante a la hora de explicar nuestro crecimiento en el siglo XX, el desempeño institucional hay que saber dividirlo en: 1) desacertadas políticas gubernamentales y 2) los tiranuelos de los que hablaba Bolívar, es decir, regímenes que han violado (y lo siguen haciendo) sistemáticamente los derechos de propiedad y han fallado en cumplir y hacer cumplir los contratos con los agentes económicos, como es el caso de los países miembros de la ALBA y también el caso de Argentina. En estos países, la palabra "expropiación" parece estar muy de moda.

Estos fallos han causado que la acumulación de capital (físico y humano) en la región haya sido muy inferior a la deseada, factor cuya influencia en el crecimiento ha generado un amplio consenso académico. Sobre estas políticas hablaré en artículos siguientes.

sábado, 9 de febrero de 2013

Aquí, reflexionando...


En los pasados meses hemos visto una Venezuela revuelta entre la tensión y la incertidumbre de no saber qué va a pasar. No se tienen noticias del presidente, hemos visto los casos de abuso de poder más grandes de este gobierno, así como también hemos visto cómo insultan, cómo acusan y cómo amenazan a sus adversarios. Y mientras tanto, la oposición mantiene una posición bastante discreta, que en mi opinión, es la más inteligente.
En los últimos 14 años, los que han conformado este gobierno han pensado que Chávez duraría por siempre y que, por lo tanto, no tendrían que ganarse un liderazgo entre los venezolanos, sino que simplemente tenían que caerle bien al presidente para cuidar su puesto, y con él sus negocios. Pero ahora el panorama es distinto. El presidente electo está ausente, y ahora los vemos asustados tratando de ganarse el respeto de sus votantes mediante los insultos, las amenazas y el acorralamiento de su adversario, para que entre sus filas vean que “ellos también son guapos como ´El Comandante´”.
 Ya van 2 meses de ausencia del presidente, y la gente comienza a sentirlo. Chávez se encargó, como todo régimen autócrata, de que no fuese sino él el que ejerciera el poder en Venezuela. Luego, con esta “situación sobrevenida”, no le quedó de otra que nombrar al que más confianza le generaba como su “sucesor”. El problema para el chavismo es que el pueblo sabe que en Venezuela no hay una monarquía, razón por la que no existe tal figura en nuestra Carta Magna. Entre las filas oficialistas saben que ni Maduro ni Cabello fueron electos el 7-O, y que por ley, deberíamos haber tenido (o estar próximos a tener) unas nuevas elecciones presidenciales. ¿Por qué no las hemos tenido? ¿Por qué no se han atrevido a convocar a elecciones si saben que la oposición viene de dos derrotas y emocionalmente no pudiese estar más vulnerable?
En mi opinión, por miedo. En el gobierno saben que esta llamada “Revolución Bolivariana” es más bien una pseudo-revolución. Si es algo, es una involución. No tienen una ideología clara que los defina, simplemente mezclan varias ideas propias de las ideologías de izquierda y marean a sus electores convenciéndolos de que “con Chávez, los pobres están en el poder”. Sin embargo, fue Chávez quien los convenció de esto, Chávez, no Maduro ni mucho menos Diosdado. Es ahora, 2 meses después de que anunciara su partida, que la figura del presidente electo comienza a desvanecerse en la memoria colectiva de los venezolanos, y sin él este “proceso revolucionario” no hace sino caerse. Eso, en mi opinión, es lo que les aterroriza y por lo que buscan retener el poder el mayor tiempo posible, alargándolo lo más que puedan, haciendo campaña como les enseñó su líder: ilegal y con violencia.
Es por esto que buscan que la oposición se desmoralice, le tratan de quitar símbolos, los insultan, los amenazan, usan todo el aparato del Estado para provocar que la oposición caiga en su juego de violencia, pero no. La oposición venezolana ha sabido crecer ante la adversidad, ante los insultos, amenazas y abusos de poder tanto de Chávez, como de sus infinitos peones que lo han seguido por 14 años. Desde “la derrota” del 7-O (y lo pongo entre comillas porque hay que verle la cara a crecer 2 millones de votos en contra de todo el aparato del Estado) la oposición ha mantenido la Unidad, sabiendo que es la democracia lo que está en juego, y con ésta, el presente y el futuro de los venezolanos. Ha sido ejemplo de que incluso en las peores condiciones se puede mantener la rectitud moral, y con ella el sueño de vivir en un país mejor, en un mundo mejor.
Si algo tuviese que decirle a todos los venezolanos que se oponen a éste régimen, lo haría en dos palabras: paciencia y unidad. Este gobierno está demostrando que lo que los mantiene unidos es el lazo emocional alrededor del presidente electo -ahora ausente-, y con su estrategia violenta lo que hacen es quedar desnudos ante la palestra política, diciendo “no sabemos que hacer sin Chávez” y como niños chiquitos patalean ante esto. Su momento se acaba. Sólo tenemos que mantenernos unidos, firmes en nuestras convicciones y con paciencia, para así poder abrirle el camino a la Venezuela que soñamos.

Caracas, 07 de febrero de 2013
Juan Félix Sánchez Alvaray

domingo, 27 de enero de 2013

Seguimos en las mismas


Una vez más se subestima al chavismo. Pensábamos que muerto el perro se acababa la rabia, que los chavistas se darían la puñalada entre ellos y que nosotros, acostumbrados a lidiar con nuestras diferencias a través de reglas de juego que nos hemos dado para nuestro funcionamiento como oposición, tendríamos las próximas elecciones más que ganadas.

Pues de momento va siendo lo contrario. El chavismo, aunque estén sus dos (o más) facciones ahí, de cara al público muestra unidad cada vez que puede. De cara a sus electores, ellos tienen: una sola propuesta (aunque ésta sea continuar el desastre que vivimos ahorita, pero es una sola propuesta), un solo candidato y una sola estrategia a seguir. Nadie duda que entre Diosdado y Nicolás se estén matando detrás del telón, pero al no mostrar nada de eso al público, la división del chavismo pasa a la categoría de chisme, pasa a ser material de run-run de Bocaranda.

Por otro lado, en la oposición no para de haber sorpresas. La gente que uno menos espera que se rebele en este momento debido no solamente a la delicada situación del país (que ya debería ser motivo suficiente para ser responsable) sino también a sus miserables resultados electorales, María Corina Machado y Diego Arria, son los que, sorprendentemente, se sienten con el poder suficiente como para vociferar a todo pulmón contra la MUD. El mundo al revés, es como si Grecia y Chipre llegaran a los Consejos de la UE pretendiendo imponer su visión sobre la de los demás cuando no representan sino el 2% del PIB de la Unión y, además, están en la ruina. Algo así está pasando en la Unidad: Machado y Arria, que si mal no recuerdo sacaron algo así como un 2 ó 3% acumulado de votos en las primarias de la MUD, pretenden que su visión se imponga, porque sí, en las filas de la Unidad…y como no lo lograron, pues recurren a patear la mesa. Lamentable.

No sé quién le enseñó estrategia política a esta gente, pero entre las lecciones aprendidas claramente no estuvo la de los trapos sucios se lavan en casa. Cosa que sí tiene bien sabida el gobierno y esa es probablemente una de las razones por las que siguen ganando elecciones. No es porque en la oposición unos sean “moderados” y otros “radicales”, sino porque pelean en público. A la oposición le hace muchísimo daño que las negociaciones internas, las discrepancias, los disgustos personales entre los políticos, etc. no se hagan a puerta cerrada sino que se deje que todo el mundo se entere de lo mal que se lleva fulanito con menganito.

Mi opinión

Airear los conflictos internos aleja de la opinión pública la propuesta de país de la MUD. Me consta que existe un proyecto de país muy sólido, hecho por gente muy capacitada para ello.

Pero lógicamente, si desde el bando que domina los medios de comunicación se repite todos los días que en la MUD no hay proyecto para el país y además, de la MUD lo que ve la gente es peleas internas y a nadie se le ve vendiéndole a Venezuela la visión de país y el proyecto que tienen, ¿de verdad se sigue sorprendiendo alguien cuando el chavismo sigue ganando elecciones?. 

Ya el chavismo tiene mucha ventaja de cara a las próximas elecciones, la oposición sería sabía en no otorgarle aún más.